Un apostador de Europa no se dejó llevar por los vaticinios del Pulpo “Paul” y se atrevió a jugar todos sus ahorros en contra del molusco que ya es una sensación en el mundo por sus aciertos en el Mundial.
El ingenuo apostador jugó más de 600 mil dólares a favor de Alemania, pensando que los teutones pasarían por encima de los ibéricos y ganar así, el doble, es decir, más de un millón de dólares, convirtiéndose en millonario.
El hombre tenía planificado, si ganaba, comprar una residencia y viajar por algunos lugares exóticos del mundo.
