
Pero, ¿qué lleva a un individuo a desear comerse a otra persona? "Generalmente -responde Coppola- tiene que ver con la fantasía de que se están ingiriendo cualidades, características que tiene el otro. Es como si se incorporaran a través de la alimentación. Se trata de un mecanismo sumamente primitivo que tiene el bebé respecto del pecho de la madre. Por eso, por más que caminen por la calle y se relacionen con el resto del mundo, están en un estado de alienación. Es una cosa muy primitiva".
"También está el caso contrario, donde en vez de sumar algo que está valorizado, se trata de incorporar algo que está desvalorizado para transformarlo en excremento. El ejemplo es el de Idi Amin, el ex Presidente de Uganda, que se comía el hígado de sus enemigos vencidos", agregó.
Sin embargo, más allá de que hay acuerdo en que los caníbales tienen personalidades necesariamente violentas, no la hay respecto de si se trata o no de locos. "Es una discusión si necesariamente se trata de psicóticos. Personalmente creo, si bien no hay un consenso general, que la persona que practica un ritual antropófago tiene un estado de alienación mental. Nosotros no tenemos la necesidad de comer a nuestros congéneres, porque tenemos abundancia de otros alimentos", explicó Coppola.
Contrariamente a lo que parece, el caso de Ruby Eugene, el hombre que le comió el rostro a una persona en medio de la calle, no sería entonces un ejemplo de canibalismo. "No creo que sea estrictamente un caso de antropofagia. Seguramente estamos en presencia de un estado de alienación mental que puede estar producido por cuadros de psicosis crónicas, como la esquizofrenia, o por un consumo importante de sustancias que dejan a la persona completamente alienada", sostuvo el experto.
Pero el caníbal de Miami, ¿es o no psicótico? "Está la posibilidad del enfermo dual, que tiene una psicosis crónica y a la vez consume sustancias, con lo cual se potencia todo. Aunque el de Miami es un caso muy extraño, atacar en la vía pública y comerle la cara a una persona, además ya estando él desnudo y gritando, es muy de alienación mental".
"Cuando pasan estas cosas -explica-, generalmente es porque la persona está recibiendo órdenes de un ente superior que le está diciendo que haga estas cosas, en el sentido de alucinaciones auditivas".
Ahora, la inquietud que invade a todos es cuán frecuentes son estos fenómenos de canibalismo ritualizado o de ataques violentos con ingesta de partes del cuerpo, como el de Eugene. "Se trata de casos aislados, poco comunes", concluye Coppola. Para tranquilidad de todos.
"También está el caso contrario, donde en vez de sumar algo que está valorizado, se trata de incorporar algo que está desvalorizado para transformarlo en excremento. El ejemplo es el de Idi Amin, el ex Presidente de Uganda, que se comía el hígado de sus enemigos vencidos", agregó.
Sin embargo, más allá de que hay acuerdo en que los caníbales tienen personalidades necesariamente violentas, no la hay respecto de si se trata o no de locos. "Es una discusión si necesariamente se trata de psicóticos. Personalmente creo, si bien no hay un consenso general, que la persona que practica un ritual antropófago tiene un estado de alienación mental. Nosotros no tenemos la necesidad de comer a nuestros congéneres, porque tenemos abundancia de otros alimentos", explicó Coppola.
Contrariamente a lo que parece, el caso de Ruby Eugene, el hombre que le comió el rostro a una persona en medio de la calle, no sería entonces un ejemplo de canibalismo. "No creo que sea estrictamente un caso de antropofagia. Seguramente estamos en presencia de un estado de alienación mental que puede estar producido por cuadros de psicosis crónicas, como la esquizofrenia, o por un consumo importante de sustancias que dejan a la persona completamente alienada", sostuvo el experto.
Pero el caníbal de Miami, ¿es o no psicótico? "Está la posibilidad del enfermo dual, que tiene una psicosis crónica y a la vez consume sustancias, con lo cual se potencia todo. Aunque el de Miami es un caso muy extraño, atacar en la vía pública y comerle la cara a una persona, además ya estando él desnudo y gritando, es muy de alienación mental".
"Cuando pasan estas cosas -explica-, generalmente es porque la persona está recibiendo órdenes de un ente superior que le está diciendo que haga estas cosas, en el sentido de alucinaciones auditivas".
Ahora, la inquietud que invade a todos es cuán frecuentes son estos fenómenos de canibalismo ritualizado o de ataques violentos con ingesta de partes del cuerpo, como el de Eugene. "Se trata de casos aislados, poco comunes", concluye Coppola. Para tranquilidad de todos.
